¿Quién manda mas????
Publicadas por Gisela Gonzalez Friz - Cmdte. Mayor , 19-04-2005 11:12 a. m.
“Una noche los tripulantes de la embarcación se reunieron para decidir el rumbo final de la travesía, ellos contaban con todos los elementos necesarios para lograr un exitoso viaje lo que les daba la seguridad necesaria.
En un momento el capitán quiso hacerse presente haciendo notar su larga experiencia mencionándoles por ejemplo que las condiciones climáticas y la ubicación de la luna no eran favorables para continuar con el plan. Pero desdichadamente fue acallado por la tripulación quienes argumentaban que las excelentes herramientas que poseían no permitirían daño alguno para la embarcación, sin duda contaban con todo lo necesario y mas.
Pero la experiencia del capitán latía en su corazón poderosamente, y algo le decía que el tiempo le daría la razón, sin embargo era necesario que los marineros aprendieran la lección, así que decidió mantenerse en silencio mientras ellos decidían el rumbo final.
La decisión estaba tomada: “no zarparían todos en el mismo barco, sino que separarían a los marineros en dos barcas más pequeñas. Y así fue como las barcas tomaron distintos rumbos”
No paso mucho tiempo cuando las barcas comenzaron a sentirse pequeñas, desprotegidas e inseguras, totalmente faltas de provisión, y de forma urgente sintieron la necesidad del apoyo del resto de la tripulación, y más aun, era evidente que necesitaban la aprobación del Capitán para sentirse plenos y seguros, para poder emprender cualquier posterior viaje.
Con esto aprendieron que no pueden dejar de considerar la fuerza de la naturaleza ni la experiencia y fuerza del corazón…oohhh!!!! Sorry, del Capitán.
En un momento el capitán quiso hacerse presente haciendo notar su larga experiencia mencionándoles por ejemplo que las condiciones climáticas y la ubicación de la luna no eran favorables para continuar con el plan. Pero desdichadamente fue acallado por la tripulación quienes argumentaban que las excelentes herramientas que poseían no permitirían daño alguno para la embarcación, sin duda contaban con todo lo necesario y mas.
Pero la experiencia del capitán latía en su corazón poderosamente, y algo le decía que el tiempo le daría la razón, sin embargo era necesario que los marineros aprendieran la lección, así que decidió mantenerse en silencio mientras ellos decidían el rumbo final.
La decisión estaba tomada: “no zarparían todos en el mismo barco, sino que separarían a los marineros en dos barcas más pequeñas. Y así fue como las barcas tomaron distintos rumbos”
No paso mucho tiempo cuando las barcas comenzaron a sentirse pequeñas, desprotegidas e inseguras, totalmente faltas de provisión, y de forma urgente sintieron la necesidad del apoyo del resto de la tripulación, y más aun, era evidente que necesitaban la aprobación del Capitán para sentirse plenos y seguros, para poder emprender cualquier posterior viaje.
Con esto aprendieron que no pueden dejar de considerar la fuerza de la naturaleza ni la experiencia y fuerza del corazón…oohhh!!!! Sorry, del Capitán.


